“CANAGLIA, GUSTAVO ANTONIO RAMÓN C/ FOLMER S.A. y OTRO S/ SUMARÍSIMO (Expte. Nº 9081)”

DEFENSA DEL CONSUMIDOR. REQUISITOS

11/12/2017

Cámara de Apelaciones de Concordia- Sala en lo Civil y Comercial Nº I

Fdo. Dres. MORENI- URQUIZA- MARTINEZ

En la pretensión actoral se reclama por la reparación no satisfactoria de la unidad en cuestión al no reunir las condiciones óptimas para cumplir el uso al cual está destinada y para que la acción proceda debe probar que la cosa, luego de las reparaciones, no quedó en condiciones óptimas para el cumplimiento al que estaba destinada, entendiéndose por condiciones óptimas aquellas necesarias para un uso normal, mediando un trato adecuado y siguiendo las normas de uso y mantenimiento impartidas por el fabricante (Cfr. al respecto: MOSSET ITURRASPE – WAJNTRAUB en “Ley de Defensa del Consumidor”, Edit. Rubinzal Culzoni, edición 2008, págs. 142/143; LORENZETTI en “Consumidores”, Edit. Rubinzal Culzoni, edición 2009, pág. 351; SANCHEZ HERRERO en “Tratado de Derecho Civil y Comercial”, Edit. La Ley, Tº II, edición 2016, pág. 1067), no siendo la prueba de los vicios ocultos recaudo de procedencia de la acción sino propia de la garantía por vicios redhibitorios prevista en el art. 18 de la ley 24240, que no es el caso de autos.-
Estando fuera de discusión los desperfectos que sufrió el vehículo y su reparación, la cuestión que decidirá la suerte del agravio, consiste en determinar si las reparaciones fueron satisfactorias o no, en base a las pautas establecidas en el párrafo anterior y, para ello, debemos acudir a la prueba obrante en autos en especial la inobjetada pericial técnica mecánica practicada a f. 285, en la cual el perito al responder el punto 6º) nos dice: “Cabe destacar que en oportunidad de peritar la unidad del actor, en la fecha informada al efecto, se constató que la misma aún presenta fallas, ya que manifestó fallas esporádicas y aleatorias en la planta de impulsión (motor), la selectora de cambios presentaba resistencia extraña al accionamiento de los cambios, y en momentos se dificultaba poder colocarlos. También se constató que el sistema ABS no funcionaba y presentó inconvenientes en el accionamiento del sistema 4×4“.-
Surge claro entonces que, contrariamente a lo sostenido por el apelante, las reparaciones no han sido satisfactorias pues al momento en que el perito inspeccionare la unidad, las fallas continuaban y tampoco está probado que hayan sido causadas por el mal uso del propietario, ya que nuevamente el experto en el punto 4º), nos informa que no pueden ser adjudicadas al usuario y, además, no hay prueba de que a lo largo de toda la historia de reparaciones se informara al dueño que los desperfectos tenían como causa el mal uso -cfr. fs. 249/255-.-
En resumen, aunque la norma no establezca un número determinado de reparaciones, la larga lista de desperfectos sufridos por un vehículo nuevo, la reiteración de algunos de ellos y la subsistencia de fallas al momento de practicarse la pericia son demostrativos de que las mismas no han logrado que la cosa sea óptima para cumplir el uso al que está destinada, haciendo responsable al vendedor y toda la cadena de comercialización frente al adquirente en los términos de los arts. 17 y 40 de la ley 24240.-